La Junta de Supervisión Fiscal se crea bajo el palio de la Ley PROMESA su propósito fue sencillo, decirle a Puerto Rico aquí mandamos nosotros (Congreso), ustedes no saben administrar, tenemos que proteger a los bonistas y les vamos a ordenar cómo se va gobernar en Puerto Rico. PROMESA fue un balde de sal que se le hechó a la herida que abrió la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos en Pueblo vs. Sánchez Valle. 136 S.Ct. 1863 (2016). En síntesis y en forma clara e inequívoca el Tribunal Supremo nos dijo que el Estado Libre Asociado fue un engaño para callar los reclamos del Comité Descolonizador de las Naciones Unidas y Puerto Rico seguía siendo una colonia sujeto a las disposiciones de la Cláusula Territorial de la Constitución de los Estados Unidos.

Por razón de la barbaridad que hicieron pasados gobernantes (PNP y PPD) de endeudar a Puerto Rico hasta convertir la deuda en una impagable, caímos en una crisis fiscal. El Comisionado Residente Pierluisi trató que se permitiera a Puerto Rico solicitar los beneficios de la sección 9 de la Ley de Quiebras, el Congreso no lo permitió y nos impuso PROMESA.

Cómo es posible que con tanta pasividad hayamos aceptado tanto vejamen es algo incomprensible e indignante.

La Junta, por puro capricho, rechaza el presupuesto fiscal aprobado por nuestra Legislatura e impone uno de su creación. El Tribunal decide que por ser la Junta una creación del Congreso puede ir por encima de los funcionarios electos y el gobierno de Puerto Rico.

La verdad es que los intereses de la Junta no son los intereses de Puerto Rico. La Junta representa los intereses de los bonistas porque son los bonistas constituyentes y aportadores económicos de los congresistas que aprobaron Ley PROMESA.

Por menos que esto las 13 colonias americanas le declararon la guerra a Inglaterra y los lideres de dicha revolución no eran terroristas eran Los Padres Fundadores de la Nación.

No reclamo una revolución armada pero si que nos indignemos e iniciemos una revolución pacífica bajo el grito de – Cero colonia, estadidad o independencia-.

Escrito por La Palabra